Estamos en 2025 y más que nunca, arte y tecnología van de la mano - no como rivales, sino como aliados. La inteligencia artificial, tan debatida y a veces temida, ha demostrado ser una poderosa herramienta para ampliar el campo de creación de los artistas. Y aquí va una provocación: ¿y si la IA no fuera el fin de la sensibilidad, sino un puente hacia nuevas formas de sentirla y explorarla?
Para quienes no me conozcan, soy Sabrina Brito, emprendedora en el sector de la tecnología y las comunicaciones. Bim BritoSoy un artista visual formado en EAV - Parque Lage. En los últimos años he empezado a estudiar las Smart Cities y esto me ha llevado a concluir que en un proceso natural de hacer las ciudades más inteligentes, el arte y la tecnología suelen ir de la mano para despertar sentimientos positivos, como la ALEGRÍA de sus ciudadanos.
Y así, dentro de este contexto y reflexionando sobre el hecho de que el arte siempre ha estado ligado al tiempo en el que se crea, empecé a escribir este artículo, que resulta en una reflexión sobre el arte y la inteligencia artificial e intenta mostrar cómo la IA puede ser un aliado para los artistas, ayudándoles a expandir su sensibilidad en lugar de limitarla o sustituirla.
Vivimos en la era de los datos, la sobrecarga visual y la hiperconexión. En este contexto, la tecnología también puede servir para amplificar las voces de los artistas, abrir nuevos lenguajes y democratizar el acceso a la creación. Siga leyendo hasta el final.
La IA como extensión de la mano y la mirada
Los programas informáticos que ayudan a visualizar composiciones, probar colores, generar bocetos o transformar datos en arte visual no sustituyen al artista, sino que amplían su abanico de posibilidades. La intuición, el ojo crítico, el gesto... todo ello sigue siendo humano, sensible y único.
La inteligencia artificial no tiene por qué tomar el protagonismo del alma del artista. Puede servir de pincel digital, de laboratorio de experimentación, de espejo que refleja el mundo de otra manera. Cuando se pone al servicio de la creación, la tecnología no interfiere, sino que mejora.
Cómo pueden beneficiarse los artistas de la tecnología:
- Herramientas creativas más accesibles y potentes
Los artistas disponen ahora de programas basados en IA que les ayudan a experimentar con colores, formas, composiciones y estilos. Así se acorta el tiempo entre la concepción y la visualización de una idea, lo que permite centrarse más en el proceso creativo.
- Ampliación de lenguas y formatos
La fusión de arte y datos, realidad aumentada, NFT, proyecciones cartográficas e instalaciones inmersivas permite que el arte dialogue con el espacio urbano, el cuerpo y la experiencia del público de formas innovadoras, como en su proyecto de ciudad inteligente con arte, por ejemplo.
- Democratizar la visibilidad
Las plataformas digitales y los algoritmos de recomendación pueden ayudar a los artistas independientes a llegar a públicos que antes habrían estado fuera de su alcance. La IA también ayuda en la selección, cruzando intereses y contextos para conectar a los artistas con las oportunidades y el público ideales.
Cómo la IA puede mejorar el trabajo artístico sin influir en la sensibilidad del artista
- La IA como herramienta, no como creadora
Cuando el artista utiliza la IA como apoyo -para esbozar, probar paletas, generar variaciones o visualizar conceptos- la sensibilidad sigue siendo 100% humana. La IA actúa como pincel para la experimentación, no como autora de la obra. Los artistas ya utilizan herramientas tecnológicas para ayudar a sus procesos creativos, como pruebas en programas de diseño como photoshop, ilustratos, canvas, etc. La IA es sólo un recurso más avanzado que optimizará el tiempo y probablemente comprenderá el estilo del artista, lo que redundará en una mayor coherencia y eficacia.
- La intuición es artística
La IA puede sugerir caminos, pero corresponde al artista elegir, editar, refinar y, a menudo, subvertir esas sugerencias. Esto refuerza el papel del artista como ojo crítico y alma de la obra.
- Explorar nuevos discursos
La IA permite a los artistas analizar datos sociales, medioambientales o históricos para crear obras que conecten con el presente. Esto amplía la conciencia crítica y el repertorio, sin restar autoría ni emoción a la obra.
- Facilitador de la experimentación
La IA no impone límites: los desafía. Los artistas sensibles y atentos utilizan la tecnología como un laboratorio poético, donde los errores se convierten en descubrimientos y lo inesperado en estilo. En el pasado, los artistas hacían sus estudios con lápiz y papel.... en las exposiciones de grandes y famosos artistas siempre hay una sección donde se pueden ver los bocetos... estudios previos. Pues bien, es exactamente lo mismo, haciendo una simple comparación podemos decir que la IA es para los artistas contemporáneos más conectados lo que el papel era para los más antiguos durante el proceso de estudio que precede a la producción artística.
Selección algorítmica, mayor alcance
Un aspecto importante y del que se habla poco es la importancia de la presencia digital del artista. Un artista que disponga de canales de comunicación digitales con sus obras, historias, portafolios, etc., será clasificado por los algoritmos, lo que permite encontrar, recomendar y celebrar a artistas antes invisibles.
Al cruzar intereses, estilos y temas, la IA también puede ayudar a tender puentes entre las obras y el público, ampliando el alcance de los comisarios que buscan nuevos talentos sin comprometer la esencia.
La sensibilidad no la pueden enseñar las máquinas
Y aquí está la pieza central: no se puede programar la sensibilidad. Nace de la vida, de nuestra historia, del dolor, la duda, la alegría y la escucha. A los artistas nos corresponde mantener encendida esta llama, utilizando las herramientas de nuestro tiempo para crear nuevas formas de estudio.
Quizá, más que nunca, este sea el papel del arte en 2025: recordar al mundo que, incluso en medio de la inteligencia artificial, el verdadero arte siempre será humano.
Eso es porque nunca tenemos un poder de decisión total, el arte tiene su fuerza y llega cuando tiene que llegar. Podemos estudiar, enriquecernos con referencias, pero una vez que estamos delante de un lienzo, el arte siempre dominará.
El arte nos domina a los humanos porque somos sus meros receptores. Puedo decir que el arte me domina y quiero que siga siendo así. Ahora que la tecnología nos influye, independientemente de la IA, ¡sí! Al fin y al cabo, ¡abrir el móvil y tener Instagram conectado con artistas de todo el mundo ya es una avalancha de referencias que un artista del pasado nunca tuvo!
¿Te has parado a pensar que unas horas navegando por las Instas de artistas, museos y galerías de todo el mundo nos dan acceso a más obras de arte de las que un pintor del siglo pasado podría haber visto en toda su vida? Piensa en TODO esto y no le tengas miedo a la IA, ¡úsala si quieres! ; )


